La desigualdad de Piketty

Este mes Havard University Press reedita, en inglés, Economics of Inequality, uno de los primeros trabajos de Thomas Piketty, escrito en 1997, y en buena medida la base de su laureado y debatido Capital in the Twenty-First Century. Aunque la obra tiene poco interés desde el punto de vista de la actualidad –no se han actualizado los datos de ese estudio de mediados de los noventa-, e incluso los defensores más ilustres de Piketty, como Krugman, dudan del interés de su reedición, su salida al mercado sirve para que se haya vuelto a escribir y a reflexionar sobre las ideas básicas del economista francés, comentadas hasta la extenuación en el último año y medio tras la publicación de su best seller.
Tanto en The Economics of Inequality como en Capital in the Twenty-First Century, la conocida tesis de Piketty es que el capitalismo ha generado una creciente desigualdad económica en la sociedad, como consecuencia de que las rentas del capital (sobre todo del 1% de la población con más riqueza) crecen a largo plazo a un ritmo superior al de las rentas del trabajo (de la sociedad en su conjunto). Esta idea, tan atractiva para para ser utilizada por los diversos movimientos populistas de izquierda surgidos en los últimos años, ha generado enorme controversia, y ha alentado el intenso debate que existe en la actualidad en torno a la desigualdad. De hecho, se puede afirmar, exagerando un poco, que el mundo académico y político se ha dividido entre “pro-Piketties” y “anti-Piketties”.
Tempranas fueron las críticas de ciertos conceptos y datos utilizados en las series temporales con las que el economista francés sustentaba su tesis (véase la polémica entre Piketty el Financial Times: “Piketty findings undercut by errors“). Los análisis técnicos y las revisiones de sus supuestos han continuado hasta nuestros días (The Economist: “NIMBYS in the twenty-first century”), pero su popularidad no se ha eclipsado en absoluto, sobre todo a partir de propuestas –que el mismo autor considera un tanto utópicas- como una tasa global sobre la riqueza.
Sin embargo, las críticas más profundas a su trabajo no han sido tanto “científicas” como “ideológicas” y “éticas”. Quizá coincidiendo con el nuevo libro, o con el segundo resurgir veraniego de la estrella gala, Deirdre McCloskey, de la Universidad de Illinois (Chicago), vuelve a sintetizar sus reparos a las ideas de Piketty, aireadas ya nada más publicarse su libro en abril de 2014. En “How Piketty Misses the Point” (Cato Policy Report, July/August 2015), McCloskey señala que hay dos problemas técnicos fundamentales en Capital in the Twenty-First Century: el primero, que el autor no entiende realmente cómo trabajan los mercados; el segundo, que en su definición de “capital” como “riqueza” no se incluye el capital humano.
Pero el principal problema de las ideas de Piketty, según McCloskey, es ético, y tiene que ver con la respuesta a las preguntas: ¿es la desigualdad mala? ¿o qué desigualdades son reprobables? McCloskey considera que más allá de las diferencias entre ricos y pobres, el capitalismo ha conseguido en los últimos siglos elevar el nivel de vida y las condiciones para una vida digna de un número cada vez mayor de personas. “Our real concern –comenta- should be with raising up the poor to a condition of dignity, a level at which they can function in a democratic society and lead full lives. It doesn’t matter ethically whether the poor have the same number of diamond bracelets and Porsche automobiles as do owners of hedge funds. But it does indeed matter whether they have the same opportunities to vote or to learn to read or to have a roof over their heads”.
Anticipando las ideas básicas de su próximo libro Bourgeois Equality: How Ideas, Not Capital, Enriched the World (University of Chicago Press, January 2016), y sintetizando su trabajo “Measured, unmeasured, mismeasured, and unjustified pessimism: a review essay of Thomas Piketty’s Capital in the twenty-first century”, McCloskey concluye: “The most fundamental problem in Piketty’s book, then, is that he misses the main act. In focusing solely on the distribution of income, he overlooks the most surprising secular event in history: the Great Enrichment of the average individual on the planet by a factor of 10 and in rich countries by a factor of 30 or more. Many humans are now stunningly better off than their ancestors were. (…) What caused the Great Enrichment? It cannot be explained by the accumulation of capital, as the very name “capitalism” implies. Our riches were not made by piling brick upon brick, bachelor’s degree upon bachelor’s degree, bank balance upon bank balance, but by piling idea upon idea. The original and sustaining causes of the modern world were indeed ethical, not material. They were the widening adoption of two new ideas: the liberal economic idea of liberty for ordinary people and the democratic social idea of dignity for them. This, in turn, released human creativity from its ancient trammels”.

One thought on “La desigualdad de Piketty

  1. danieljimenezmontero 7 agosto, 2015 / 1:32 pm

    Estoy leyendo el libro de Piketty. Apenas voy por la página 121. Quizá por ello no he percibido las cosas descritas en el artículo. Así las cosas, aprovecho la oportunidad para solicitar consejo o ayuda en la idea que he captado hasta el momento. Según Piketty, el crecimiento económico tiende a ser bajo en el largo plazo (1.5 o 2.0% anual si bien recuerdo). Siendo cierta esta idea, resulta difícil interiorizar ideas de crecimiento económico anuales al menos iguales al 6% anual por períodos de varios quinquenios seguidos, tal y como ciertos organismos internacionales recomiendan para países como Costa Rica. Con suma frecuencia vemos caer los fenómenos económicos ejemplarizantes, luego de un periodo corto de extraordinario crecimiento. ¿No sería mejor diseñar planes macroeconómicos fundamentados en las realidades vigentes en los países en lugar de andar pregonando ejemplos de economcías sostenidas artificialmente para hacer creer que son un ejemplo a seguir? ¿Cuál es la ‘urgencia’ de solventar en unos años, lo que los países han practicado durante décadas? No estoy fomentando la vagabundería ni la charlatanería. Simplemente me gustaría saber sobre el contenido antropológico de las propuestas macroeconómicas. Hasta el día de hoy, percibo que las ciencias humanas sociales o económicas incumplen con el fundamento elemental de estar correcta y oportunamente fundamentadas en un concepto real completo e integrado del ser humano.

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